Después de 11 meses de desempleo, casi-casi, diría que he encontrado la primera razón por la que nunca soy seleccionada en la barbaridad de entrevistas que he dado e infinidad de llamadas de pre-filtro que he recibido.
Es un solo motivo que hace mucho tiempo he querido omitir, e incluso he llegado culpar a los demás (aún así odio la gente de Recursos Humanos, no les deseo lo mejor). El único obstáculo entre mí y la vida que quiero: Soy yo (y una infinidad de factores externos), tengo que reconocer que nunca estoy en mi mejor forma y este episodio de mi vida ha tomado factura física y emocional. He visto compañeros ser contratados, ascendidos, iniciando maestrias, posgrados y yo aquí prisionera de mi propia mente. Sin poder darme la vida que siempre pensé que merecía, sin escapes, ni gustitos. Me he dedicado a soñar en día que putas pudo haber sido mi vida en otras condiciones, con mejores decisiones y resultados.
Mi infancia no fue difícil, de hecho, tuve todo lo necesario para tener éxito, pero llegue a darme cuenta de las carencias que tuve en esa juventud de ensueño respecto a los demás. Siempre tuve claro es de que era fea, mis amigos de la escuela lo remarcaban y una vez una profesora me lo dejo claro. No era mínimamente disciplinada y en sexto grado necesite que un profesor modificara mis notas para no repetir el año. El siguiente año mi madre me cambio de colegio, a pesar de que el profesor estaba convencido que la iba a super cagar en un nuevo lugar y así fue... solo en septimo grado.
De octavo grado para adelante mis notas mejoraron tanto que llegue a formar parte del grupo de Física Avanzada de mi colegio (solo dure un año). Para decimo grado llegue a conocer a mi némesis, una persona mucho más lista que yo, educada, social, pero super competitiva. Nos llevábamos bien a pesar de que su solo presencia me apagaba, ya que esa persona solía ser ruda con los errores de las personas. Para onceavo me propuse eliminar mis desperfectos, me puse una dieta (sin supervisar) y baje alrededor de 100 libras. Sin embargo, eso no me conforme y empuje la dieta al extremo de comer miseria y aire a un solo tiempo al día.
Esto me propino una visita al seguro medico debido a la desnutrición severa a la que llegue, ahí conocí una chica que tenia Lupus, era más joven que yo y aún no se lo detectaban. Estuve internada dos semanas y observe básicamente como la enfermedad le termino deteriorando la salud. Lastimosamente, no supe más de ella, la navidad de ese mismo año le deseo feliz navidad con el número que tenia de ella.
El unico soporte que recibi durante este tiempo era de mi abuela, quien fallece el mismo año que me cambie de colegio. Todas las noches discutía de él, pero las conversaciones que más recuerdo eran en las que dudaba de la existencia de Dios y la vida después de la muerte.
Consideraría que estas experiencias son las que me han hecho la persona que soy hoy en día. Pese a tratar de todo lo negativo de mi vida. Realmente me es dificil recordar cosas buenas puntuales. Diria que la visita al seguro fue un antes y despues en mi vida. No sé la vida que vivio aquella Davina menor de 17 años. Me gustaria penser que renaci parcialmente al estar internada, ya que realmente entre todos los muchachos y muchachas que estabamos internados, yo era la unica que tenia salud.